Para algunos como yo, estas fotos -por cierto, ¿no había nadie entonces que le extendiera la crema solar a Alberto?- no aportan nada nuevo al personaje de Feijóo. Hace tiempo que sabemos de su condición grouchomarxista: "estos son mis principios; si no le gustan tengo otros". Por eso las fotos sólo nos demuestran que ya en su "juventud" era así. Una vida dedicada al exito a costa de lo que sea. Si hay que ser amigo de un contrabandista se es, si toca codearse con el Opus, también. Y si hubieran sido el PSOE, la Comisión Episcopal o el Celta de Vigo los que le ofrecían una escalera de garantía para subir a la grupa, ahí Alberto habría estado si su buen ojo los contemplaba como caballos ganadores.
Nuñez es el prototipo galaico de la postmoderrnidad: ni convicciones, ni compromiso más allá del necesario para alcanzar lo que se ambiciona. Individualismo puro y duro con el éxito como único horizonte. Ese es el presidente que tenemos. El que los gallegos hemos elegido, quizás por que nos ha engañado, o quizás porque, como él, valoramos muy poco la coherencia, la decencia, la ética... Ese es el modelo que proponemos a nuestros hijos al hacerlo presidente y al permitir ahora que lo siga siendo. Ese es el estilo de vida a imitar, tragando lo que toque para labrarse un futuro brillante... Ese es el líder al que no se le cae la cara de vergüenza y se va haciendo mutis por el foro al ser pillado in fraganti en una situación, como mínimo, paralela a aquella que utilizó para alcanzar el poder, demonizando y desprestigiando a los que en él estaban.
Así que las fotos no son más que eso: un dato más en una trayectoria tan obvia como eficaz. Me da igual si Feijóo sabía o no quien era Dorado, si hubo o no después relaciones económicas o políticas con él... Si estuvo en Andorra de gorra... o en los Picos de Europa. La pregunta es si seguimos o no aceptando la humillación de tener a un presidente para el que el fin justifica los medios y la mentira no es más que una herramienta política de trabajo como cualquier otra.
Un cínico postmoderno, capaz de rasgarse las vestiduras -dando lecciones de moral victoriana innegociable- por otras fotos, las de Anxo Quintana -en la inolvidable, terrible y sucia campaña electoral del PP en 2009-, sabiendo que tenía este cadáver escondido en su armario. Y ahora, con el ojo lleno de la viga que afeó al contrario, supurando de incoherencia, quedarse tan tranquilo esperando a que escampe con la indignidad maquillada en el rostro.
Son innumerables los ejemplos de Alberto Nuñez vendiendo humo, jugando a la excelencia política, pasándose de listo, contando milongas que el viento se lleva al día siguiente. Está Feijóo tan acostumbrado a que la salgan bien las jugadas, a la gratuidad de la media verdad edulcorada, al patológico olvido temprano de los gallegos, a la memoria que se pierde al doblar la esquina..., que cree que "ésto" sólo es un accidente que quedará pronto amortizado en el barroco escenario de la crisis, con una oposición desnortada y dispersa y una sociedad deprimida e indignada a la que nadie ofrece un proyecto creíble de esperanza. Aunque supongo sabe bien que este lío "de las fotos y ahora", es un fuego distinto a otros que ya ha apagado, un fuego "amigo" de algún compañero de partido hasta los cojones de aguantar al que siempre juega a ser el más listo de la clase.
Para acabar me quedo con la frase del más viejo del curso político, del más sincero, del que aún a pesar de los años, conserva en su corazón la pasión de los valores y la dignidad de una vida dedicada a la lucha por un mundo mejor. Me quedo con Beiras llorando de rabia en el Parlamento de Galicia. "Usted es la indecencia hecha persona, desprecia la ética por la ambición de un poder débil, hueco y vacío de contenido, que sólo vale para su su propio narcisismo vanidoso...".
A mí también me da "noxo", tener un presidente tan viscoso, tan indigno. Espero que los gallegos salgamos del letargo y no le votemos nunca más, si tiene, como creo tendrá, la desfachatez de volver a presentarse. Ni un sólo voto merece esta manera de andar por el mundo, tragando sapos que cada vez salen más por la boca. Habrá un tiempo en el que ya no tendrá amigos y todo el mundo evitará, como al principio de su fulgurante carrera, extenderle la crema para que el sol no le queme. Porque ya estará quemado. Esa será, sin duda, la otra cara de la falsa moneda del Sr. Nuñez. La verdadera.
Lecturas recomendadas:
"Cinco instantes dunha vida". Un recorrido feijoniano de Pablo Vaamonde.
Parte de la intervención de José Manuel Beiras en el Parlamento de Galicia.
Lecturas recomendadas:
"Cinco instantes dunha vida". Un recorrido feijoniano de Pablo Vaamonde.
Parte de la intervención de José Manuel Beiras en el Parlamento de Galicia.




















